Practicar el yoga desde pequeños proporciona a los niños la mejor base que pueda tener en la vida. Con su natural flexibilidad y sentido del equilibrio, por lo general les resulta mucho mas fácil que a los adultos adoptar posturas y pueden progresar rápidamente.
Con el yoga estimulamos su interés haciendo que las sesiones sean divertidas y amenas, ofreciendoles técnicas para afrontar su vida adulta.
También es importante que desde tan temprana edad aprendan a respirar correctamente.
La meditación es de gran valor mientras crecen, ya que incrementa la capacidad de concentración.
Se puede practicar yoga para niños en las edades de entre 3 a 12 años.